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lunes, 28 de abril de 2014

Cuando Conocí un chico en la cárcel y le conté que soy vih ::: IV PARTE ::::


En mis relatos nunca les dije como le conté a Pedro que tenia VIH, pues tenía cierto temor  de contarle a un presidiario sobre mi condición, como reaccionaria,  que hiciera daño, pero me ponía a recordar que cuando estuve hospitalizado por anemia severa producto de los medicamentos, era él quien me acompañaba por medio de sus mensajes y sus llamadas inesperadas.  Me decía: bebita, en verdad quisiera estará tu lado cuidándote, dándote de comer, tu sabes que lo haría, extraño tenerte  lejos, hacerte mía.

 No me importaba tanto que me tratara como si fuera mujer, ante sus ojos sabia que para él era mujer, entre los mensajes, le mande una indirecta, que tenía miedo, que por haber sido alguien muy sexual pudiera haber contraído algo y que había salido una herida en la boca.

Si esa herida era sífilis, felizmente la detecte a tiempo y no me trajo ninguna complicación, Pedro me dijo que eso no iba cambiar lo que sentía por mí, que muy aparte de sentir deseos por mí, realmente real mente le importaba mucho como persona, eso me animo a dar el siguiente paso.

Después de ya estar recuperado y haber salido del hospital, aun con un poco de debilidad, prepare un rico seco de pollo y me fui de visita a la cárcel, para ver a Pedro. Se alegro mucho al verme, pero me dijo que era mejor no besarnos hasta estar bien curado de la sífilis, de todas maneras el no dejaba de hacer notar sus ganas poseerme, ni bien había llegado se había empalmado y no podía ocultar su rico bulto, me hizo recostarme en su pecho y dormirme con mi mano en su dentro de su paquete.

Pedro es un chico posesivo y sabia que el estando dentro y yo fuera, podía  estar con otros y esa idea no le gustaba, me quería solo para él, siempre le dije que no quería que deje marcas, eso siempre quiso hacerlo pero no le dejaba, hasta que en mi descuido me sujeto fuerte y me mordió fuerte las nalgas, en cada lado había dejado su marca y me dijo, el único que vería la marca ahí seria quien quiera tirar contigo así que ni chilles por tu culito es solo mío y dejare esa marca cada semana.

A Pedro le gustaba tenerme desnudo y el también le gustaba estar desnudo conmigo, en verdad no desconfiaba de él,  sabía que si me dormida no me iba robar nunca lo hizo, ese día antes de que termine la visita, le dije que si en verdad no le importaría si yo tuviera una ETS. A lo que él dijo, que esos males ya no son mortales si sabes cuidarte todo estar bien y no importaría, porque  también para existen los condones para cuidarnos.

Fue cuando le dije, que mi resultado no solo había arrojado sífilis sino también VIH,  agache mi cabeza y él me la levanto, me dijo: Porque agachas la cabeza, no por tener eso eres menos que nadie, eres fuerte, tienes que cuidarte, si yo estuviera fuera te cuidaría mucho, pero estoy acá adentro todo depende de ti, y como te dije, el hecho que tengas esto no va hacer que  no quiera hacerte mía, tu sabes que cada vez que vienes muero por penetrarte, no una sino varias beses y  lo seguiré haciendo, ahora la semana que viene no vengas, descansa, voy a pedir que un primo me visite.

Así fue no lo visite la semana que vino ni la otra semana más por miedo, hasta que mensajio y me dijo que por qué no fue que me estaba esperando.

martes, 12 de noviembre de 2013

Cuando Conocí un chico en la cárcel y le conté que soy vih ::: TERCERA PARTE ::::




Hola chicos gracias por seguir leyéndome, en verdad me siento feliz de que mi blog este teniendo tanta acogida con tan solo unos días de a ver sido puesto en marcha, muchos me preguntan qué es lo que hiso Pedro para estar en la cárcel, como reaccionó cuando le contaste que tenias vih y otros más atrevidos me decían, como hago para ir a la cárcel para tener sexo con un preso.
 No es que mi blog quiera incentivar a que eso se dé, Dios nos día libre albedrio, se que el morbo mueve a muchos, pero creo que me blog más allá de satisfacer su morbo personal, en este nuevo post se sabrán algunas de las respuestas a sus preguntas.
Cuando Conocí un chico en la cárcel y  le conté que soy vih +  3
Como les conté Pedro y yo habíamos desarrollado cierta empatía tanto sexual como afectuosa, sin embargo ambos seguíamos sin contarnos cosas que podrían motivarnos alejarnos uno del otro.
 Cuando llegue a mi casa después de la segunda vez que visite a Pedro el preso, estaba muy excitado recordando todo lo que había hecho y todo lo que yo también hice, no es por presumir pero el oral es mi especialidad jeje.
Aunque aun dudaba de que tan cierto era el cariño que Pedro me trasmitía, la verdad no tenía nada que perder, pues al menos interés económico no lo note el me dijo que le faltaba nada ahí, solo la compañía de una persona a quien pueda darle amor,  no sé si peque de iluso pero recordaba lo que me dijo que quería que sea solo de él y mantuve mi palabra, aparte que a los dos días me llego un mensaje de texto, era de Pedro, me decía bebita como estas, te extraño, saludos tu maridito que te quiere mucho Pedro… Con eso me mato, no es que me guste que me traten como mujer pero me excitaba ese mensaje y respondí, Como esta mi macho, yo acá pensando en ti, en me gustaría ser tu mujer de ahora en adelante, así nos mensajeamos, hasta que me comento que quería que vaya a verlo con una prenda femenina, un hilo dental y si podía depilarme las piernas, me negué y trate de olvidar el tema, como el cel que tenia dentro no era de él, sino de uno de sus compañeros, me timbro al cel y me pidió que le recargara por favor el celular para seguir mensajiandonos, lo hice  y siguió insistiéndome con usar lencería para mi próxima visita.
Como andaba por la calle se me ocurrió entrar a una de esas tiendas donde venden prendas intimas de mujer, la chica muy linda me miraba mientras observaba los modelos, hasta que me pregunto, que modelo buscaba, así que dije que era momento de meter floro.
YO: hola como estas (bien macho yo) flaca estoy buscando algo que se le pueda ver ardiente a mi novia, es que quiero comprarle algo que me pongo muy tú ya sabes que, y tu tienda tiene interesantes modelos
Ella  me responde: claro que talla es ella.
Yo: esta igual que yo, creo que sería como mi talla, quisiera ver un modelo negrito con rojito (creo que me demore 1 hora viendo esa ropa y después le pregunte como hacían las mujeres para depilarse las piernas)
Ella me miro ahí raro y me di cuenta que había metido la pata y en eso Pedro me timbra, y le devolví la llamada y Salí de la tienda, cuando le comente que estaba viendo la ropa intima, me dijo cómprate varias para que te pongas diferentes cada vez que vengas.
Ya faltando dos días para el día de visita, me mensaje preguntándome si tengo el hilo dental, le dije que si, cosa que no era cierta, me estaba echando para atrás, aparte me empecé a sentir débil con dolor de cabeza y nauseas, estar en el sol me debilitaba mi dolor de cabeza era un poco intenso y  como era día de recoger mis pastillas el tratamiento tome la combi y me fui, en el camino al bajar de la combi, parecía un zombi, podía ni pararme bien,  trate de tomarle importancia,  le comente a la enfermera que estaba un poco mal y quería saber que tenía que hacer estos casos, me dijo que debía ir a emergencia y ahí decidir si me internan o no, pero como pensé que no era grave, solo me fui y el camino vi una tienda de ropas femeninas y me las compre, me rasure las piernas al llegar a casa y me sentí muy raro, aun más raro cuando me probé esos hilos dentales, la verdad que incómodos que son pero que excitante era pensar que Pedro me aria de todo viéndome con eso.
Llego el día, le mande un mensaje a mi amigo para saber a qué horas iría a la escuelita (hablo de la cárcel) pero me dijo que no podía ir, que tenia compromisos, cuando intente levantarme andaba medio agriado, me vi al espejo y mi piel estaba como de gallina, estaba pensando en no ir, no quería estar solo y menos con la locura de irme en hilo dental, aparte de sentirme realmente muy débil, en eso mi celular suena y la voz de la opera diciendo que estaba recibiendo la llamada del penal y si la aceptaba o colgaba, acepte quería decirle que no iría pero lo escuche tan entusiasmado diciéndome que esta con muchas ganas de verme puesto el hilo y con las piernas depiladas y color había escogido.
Me sentía entre la espada y la pared, no quería hacer esto sin que nadie lo sepa y menos yendo solo, tenía que confesarle a algún amigo lo que estaba haciendo y recibir un consejo.
Llame un amigo súper cercano que tengo que sabe de mi estado no por lo que se lo dije sino que supo deducirlo por como estuve en el tiempo que me entere de la noticia, le conté detalle a detalle como paso todo, por una parte el no estaba de acuerdo en que lo hiciera, pero también si yo sentía que el merecía una oportunidad conmigo, estaría bien. A mi amigo no le comente que me sentía re mal, ya que si le decía, creo que me hubiese dicho en una que no asista, pero me sentí comprometido por haber entusiasmado mucho a Pedro, en el fondo también tenía muchas ganas de cumplir su fantasía, como no quería demorarme en entrar no lleve nada, solo dinero y condones puesto cuando llevas cosas te revisan y haces colas y no quería pasar por eso estando con un hilo dental entre mis nalgas, pase rápido para el guardia me revise y estaba todo bien, a lo que me dice bájate el pantalón con voz seria, a lo que le dije que estaba en bóxer, pero el bajo el pantalón, me vio en bóxer, luego me dice estas pálido, y con detector de metales mete eso dentro del bóxer y me lo baja, ya no había forma de ocultar lo obvio, había sido descubierto y estaba  completamente avergonzado, ahora que lo pienso creo que lo realmente me delato fue que mis  piernas hayan estado afeitadas, el guardo me miro y me dijo, que esto, voy así no vas a entrar, no que era tu amigo. Yo apenado y sonrojado le dije que por favor me deje pasar que el chico que estaba ahí era mi novio y que me deje pasar por favor, le di 10 soles, no quiso aceptarme, pero le rogué, jamás me había sentido tan avergonzado.
Al final el policía que estaba por cierto re-guapo, me dejo pasar, me levante el pantalón y me fui, ni bien llegue al pabellón estaban los primeros presos con quien me había acostado, y también con el que quise acostarme y que no quiso acostarse conmigo, esta vez se me acerco y me dijo, beba te perdiste, que ya no quieres nada conmigo, pucha sí que lo has afanado a mi pata Pedro  porque estaba desesperado por verte, por que será. Me sentía más en confianza que las primeras dos veces que fui, me sentí muy deseado por cómo me miraban, al parecer sabían todo lo que pasaba entre Pedro y yo, para que se den una idea de cómo soy, porque la verdad no les comente como es que luzco, soy estoy entre los 22 y 28 años, aunque parezco hasta de 20, como dije luzco masculino, 1.70 un poco rellenito, labios carnosos, unas piernas como de futbolista bien formaditas, de cara no soy feo, al menos eso me han dicho, tengo cara de chibolo tranquilo risueño, trigueño con una cejas muy pobladas y bueno la parte trasera está muy bien al menos tiene buena forma.
Llegue a la celda de Pedro y me puse a pensar si tenía que decirle que tenia VIH o no, quería confiar en él, lo vi dormido como un lindo bebito en su cama, solo entre me eche a su costado y lo abrase, cuando el voltio sonrió y me dijo que estaba alegre por que vine, por poco pensó que no iba venir, y le dije que había tenido un pequeño inconveniente, se sentó y me dijo que paso estas bien, te veo muy pálido, y le dije que me sentía un poco mal y que también a la hora de entrar pase por un enorme roche.
Mientras con una mano le tocaba las piernas con la otra sujetaba su mano, el conté mi experiencia con el policía y el se mato de risa y me abrazo y me dijo que quiera vérmelo.
En eso quise darle un beso, a lo que se negó, le dije que pasa, porque no quieres besar, me dijo, que a él le gustaban las mujeres, que quería que yo sea una pero mi rostro seguía siendo masculino, me moleste con lo que dijo, solo quise  echarme y dormir, él solito el bajo el pantalón el bóxer, me besaba las nalgas y aunque estaba excitado estaba muy molesto por lo que me dijo, su mirada había cambia ya no se veía tierno, estaba deseoso, solo quería satisfacerse, así que tomo mi cabeza y bueno ya creo que saben para donde me la llevo, no dejo que me quitara de ese lugar me sujetaba con fuerza mientras con su otra mano me tocaba por atrás, ser poseído es sexualmente rico ( al menos a mí me gusta) pero me sentí muy mal de haberle cumplido este capricho, mi malestar me hacía sentir desganado.
Terminado el acto sexual, mientras estábamos echados, escuchábamos hablar a otros y  estaban tocando el tema de la transexualidad, de operarse y quitarse y volverse mujer, a lo que él me dijo, si haría eso por él, le dije que, que yo soy hombre que me veo como hombre y me gustaba ser hombre. Pedro me dijo, entonces cuando yo salga no te molestara que yo este con otra mujer y también este contigo. No entendí su punto, me estaba condicionando y no estaba de humor, le dije entonces tu lo que buscas es una mujer está bien seré una mujer.
Tuvimos sexo unas cuantas veces más, incluso cuando estaba semi dormido estaba a punto de penetrarme sin condón y le puse un pare en ese momento, le dije, Pedro estamos en la cárcel, no voy a tener sexo sin condón, A lo que él dijo pero soy la única persona con quien te acuestas ahora y yo solo tengo sexo contigo, quiero hacerlo así, no sabía que responder, le dije que s e ponga el condón si quería seguir haciéndolo conmigo.  El no quería, estaba muy lujurioso, hasta que le dije que yo no estaba seguro de si estaba bien o no, que mucho antes hice, cosas tuve un pasado y estuve y que no quería poner ningún riesgo, quise ver su reacción. Pedro al final entendió  y tomo las precauciones del caso, después volvimos a hablar y me dijo que si de verdad quería saber por qué él estaba preso, lo escuche con atención afirmando que si quería saberlo todo.
Me conto un poco más de él, me dijo que él tenía una hija que nació en Brasil, el trabaja allá en un taller, pero tenía amigos de su entorno del callao de lima, que le incitaron a volver a hacer sus viejos negocios.
Pedro: Cuando era más chiquillo, me reunía con mis causas para asaltar, pero sentía que era poco hacer eso, conocí gente muy importante que me propuse secuestrar a personas, era buen negocio, capturabas a la persona y recibías tu pago y bueno después me fui con ese dinero a Brasil, trabaje en un taller y viví años, pero me picaba el bicho de volver a las andadas, me llamaban para esos trabajos y volví, y hasta mate por dinero. Así fue como termine capturado y he sido temido por muchos, allá afuera muchos quieren ver mi cabeza rodar.
Cuando me conto todo eso Pedro el preso, yo por un momento tuve miedo por haberme metido con él, que si realmente quería algo serio, estaría poniéndome en peligro y como reaccionaria realmente si le digo que tengo VIH, tenía tantas intrigas en la cabeza, además me sentía muy mal físicamente, también me quede pensando, lo que Pedro desea es una mujer y yo no lo soy, él salió un rato de su cama fue a pasear al pabellón y él preso que me recibió al comienzo aprovecho en pasar y me dijo que quería que le compre caramelos, lo hice  y me dijo que hubiese querido conocerme más, que ahora ya no se puede hacer nada porque estaba con Pedro.
Cuando Pedro volvió, estaba con una sonrisa de oreja a oreja, me dio la impresión de que fue contarles su gran hazaña a sus amigos. Me sentí un poco estúpido, me sostuvo la cabeza y me dijo, pensé que tenias más personalidad, te dije que te pusieras un hilo dental y lo hiciste que te depilaras y lo hiciste, cuando yo te vi por primera vez lo que me gusto de ti, es que parecías diferente, pero eres una perra como los demás, que lo que dice un hombre lo haces, no tienes agallas, no te valoras no te quieres y lo primero que una persona debe hacer quererse por como es, pudiste haberte negado a lo que te pedí y no lo hiciste, si es cierto quiero que seas mi mujer, pero que sepa tomar sus propias decisiones, no que se deje persuadir así de fácil, me siento muy decepcionado de ti.
Con todo eso lo que me dijo, por primera vez entiendo cómo se siente una mujer ilusionada que cae en las redes de un disque galán que luego que consigue lo que quiere te da una patada en el culo, estaba destruido total mente, felizmente había acabado la hora de visita, me vestí, me despedí y me aguante las lagrimas, después se me acerca y me dice, espero verte la próxima semana bien sexy mamita y se rio delante de sus amigos.
 
Llegue a casa triste, me encerré en mi cuarto y llore, llore mucho sin darme cuenta que ese llanto empeoraría mi extraño dolor de cabeza y terminaría en algo que nunca imagine tener.
Gracias por seguir leyéndome amigos, espero sus comentarios, sé que mi blog es muy atrevido y puedo que perezca de lo peor, pero tengo sentimiento como todos ustedes y ese día me sentí utilizado y humillado.
 
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lunes, 11 de noviembre de 2013

Cuando Conocí un chico en la cárcel y le conté que soy vih + ::: SEGUNDA PARTE:::

Hola amigos gracias por la aceptación que me han dado, alegre de a ver recibido sus comentarios de forma directa mediante los chat, este blog está hecho para contar las cosas totalmente reales que a mi parecer un gay no dice, que mejor que empezar por lo que yo como gay no me atrevo a decir a los demás por el miedo al rechazo y ser juzgado.

Cabe decir que cada uno tiene sus propios secretos y muchos son muy similares a los míos y espero ayudarlos de alguna forma  encontrar en este espacio una forma de ver un camino y a su vez entretenerlos con mis historias.

Como comente en mi primer post, fui a la cárcel para tener sexo con presos pero encontré algo más que eso.

Cuando Conocí un chico en la cárcel y  le conté que soy vih +  2

Cuando Salí de la penal, mis nuevos amigos me preguntaron por qué me había demorado mucho con él, aun seguía medio tímido y les dije que me gusto mucho como me trato que fue muy cariñoso y atento y que sexualmente no tenía nada porque quejarme, además estaba muy simpático,  ellos me dijeron que era una perra y era muy rápido para agarrar marido, que hubiese tratado de probar mas material, en ese entonces solo pensaba en sus abrazos y sus besos, era fuerte masculino con un muy buen porte y me encantaba recordar sus ojos brillosos cuando me veía.

Llegue a mi casa pensativo y también cauteloso, por toda la experiencia que pase, pero dije en mi interior ese penal no parecía algo tan drástico, eran chicos muy tratables como cualquiera que tiene un nuevo amigo y muchos muy atractivos, nadie está dispuesto a ponerte un dedo encima, solo su sexo si tu lo consentías,  a que gay no le gusta un hombre heterosexual y fantasea con estar encamado por uno de esos machos.
El morbo estaba hecho, pero había más, por que tenia la opción de ir y estar con otros pero decidí quedarme con él,  a los 3 días suena mi celular y la operadora indica si quiero recibir una llamada del penal o no, me dio nervios era él, el miedo recorrió mi cuerpo y también me lleno de excitación. Acepte la llamada y  escucho esa voz ronca muy masculina que me dice hola bebe como estas, te estoy extrañando, ya quiero que sea domingo para que me vengas a ver y estar todo el día contigo. Yo le respondí, si claro ahí estaré, estaba muy nervioso, me pregunto como estaba, que estaba pensando mucho en mi, en mi culito en que quería volver a estar dentro mío, su forma de hablar me excitaba pero también era tierno, me decía que estaba feliz de tener alguien con quien compartir momentos que ya estaba aburrido de estar solo y que yo estaba muy lindo.

Este tipo de llamada se repito el viernes y el sábado para que yo le confirmara que iba ir a visitarlo, decidí entonces darme una buena bañada y una limpieza profunda, no quería sorpresas, también le compre frutas y le lleve algo de comer, mi nuevo grupo de amigos a los cuales llamare las vengadoras, coordinamos para ir muy temprano al penal, pero llegue mucho más tarde, así que tuve que pasar solo por todos esos policías y soportar esas colas sin hablar con nadie, aun sentía miedo, pero cuando entre  mi preso me esperaba con una gran sonrisa en la puerta y llevo las bolsas y no dejo que nadie se me acercara, llegamos a la celda y ahí estaban mis amigos con sus visitan, conversando los saludes, el chico de la otra cama es muy atractivo y tiene tatuajes en todo su cuerpo y que el mismo diseña, al verdad fantasías sexuales si las tenia cada vez que lo veía, pero el ya tenía dueño y al parecer yo también.

Mi preso a cual llamare Pedro,  tenia algunos libros cerca a su cama, me comento que le gusta mucho leer dejo la comida a un lado y sin preámbulo quiso empezar con el acto, Pedro era muy sexual, aparte me decía cosas que me excitaban al oído, pero siempre se refería a mí como si fuera una mujer, cuando apretaba mis nalgas me tocaba los pechos  y sobre todo le encantaba que le haga el sexo oral, sexualmente parecía no cansarse, después de haberse desfogado aún le quedaban muchas ganas, pero como yo tenía hambre le dije para comer.

Mientras comíamos, nos reíamos de los chistes, abrimos la cortina y estaban mis amigos con sus presos, que ellos decían, vaya que bien atendido estas Pedro, se nota que estas disfrutando mucho, parecía un día camping, ya me sentía más en confianza, es más yo soy de buen diente y al parecer Pedro se dio cuenta y me dijo, abre la boquita bebe quiero que comas de mi plata también, quiero que estés bien alimentado por que tenemos para mucho rato.

Antes de volver a cerrar las cortinas y empezar el acto, conversamos mucho, le hice la pregunta del millón, porque estaba preso? – solo atino a decirme que hizo cosas muy malas y que quería una oportunidad que estaba arto de que la gente le tenga miedo, que nadie lo viniera a visitar, lo note un tanto molesto, y luego me preguntaba cosas  sobre mí, tuve que mentirle, a pesar de haberle agarrado un rápido cariño, era obvio que un preso puede resultar un tanto peligroso.

Le dije verdades a medias, entre ellas que no vivían lejos del penal, que a veces vivía situaciones familiares desagradables y que me sentía solo. El me sostuvo del mentón y me miro y me dijo, tu ya estás solo y yo tampoco, me tienes a mí y yo a ti, claro que no podemos vernos todos los días pero solo quiera que seas mía y de nadie más, quiero que seas mi mujer.


Después de haberme dicho eso, me quede atónito, no tenía pinta de ser femenino, soy muy masculino, porque él me vería solo como mujer, solo quiero sexo o que es lo que realmente busca. Yo le dije que no estaba seguro de eso, que yo era como era y que no quería cambiar, el me dijo que lo haga por el que cuando este con él sea más delicado y que me comporte como hembra, la idea me excitaba, pero le dije que no estaba seguro y que había cosas que él no sabía de mí y que tal vez si las conociera no me quería. El solo dijo, que había visto tantas cosas en la cárcel que yo le parecía algo lindo dentro de todo este lugar y quería confié más en el que me iba a entender siempre.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Cuando Conocí un chico en la cárcel y le conté que soy vih + ::: PRIMERA PARTE:::

Hay cosas que uno quiere expresar pero siente miedo a ser juzgado, el hecho de ser diferente al resto te hace vulnerable, pero en realidad, no somos diferentes solo mostramos mascaras de similitud para encajar en cuadro social y no sentirnos solos.

He estado con ganas de escribir desde ya buen tiempo, pero me pregunto si alguien va leer lo que hoy, mañana y los días que le siguen decida escribir. También he pensado si sería prudente mostrar mi perfil o permanecer en el anonimato, tengo tantas cosas en la cabeza, necesito entender que es lo que realmente necesito.

Cuando Conocí un chico en la cárcel y  le conté que soy vih +

Dicen que el orden de los factores no altera el producto, así que empezare con esta historia, desde que me entere que era vih +, estar con alguien se ha vuelto un miedo al rechazó, pero sigo siendo humano, sigo sintiendo deseos sexuales y sentir el cariño de un hombre a mi lado.

Yo había oído que algunos gay recurren a la cárcel en busca de sexo, ya que los reclusos andan aguantados y también necesitados de monedas, nunca en mi vida había entrado a un penal, pero me daba morbo ser poseído por esos machos con ganas de desfogar toda esa masculinidad.

Un día puso en el chat que buscaba información para poder ir a un penal en busca de sexo, a lo que recibí muchas respuestas, pero una de las respuestas me dijo (!Vamos¡ yo también pienso ir este domingo), cabe decir que yo no parezco gay, me veo muy masculino, no rudo pero si masculino, por lo que muchos gay tienen ganas de que les estafe, pero la verdad solo soy pasivo.

A lo que iba, le di mi numero a esa persona, nos mensajeamos hasta el domingo, me hablaba de hacerme una limpieza por atrás y que no tenga barba, que a los presos les gustaban bien bebitas, trate de hacer lo posible y al llegar el día con nervios acudí al encuentro del pata que efectivamente mostraba totalmente que era gay, pero me recordaba mucho al personaje del bufon del rey, era muy divertido eso me inspiro confianza, al llegar al penal mi amigo me dio un nombre para decir que voy a visitar, me pusieron sello por todo los dos brazos, al llegar al pabellón junto con mis dos nuevos amigos, muchos de los presos se nos acercan y sonríen y algunos piden propina.

La verdad yo pasaba algo desapercibido, creo que era porque no parecía gay, entramos a la celda y cuando vi al chico que visitamos me quede sorprendido por lo guapo que era, la verdad yo lo mira con ganas de lanzármelo y estar a solas por todas las horas de visita, pero no podía ya que el ya tenía su gay. 

Conversamos un rato en grupo hasta que mi amigo me dijo (hora de dar un paseo por la escuelita) Mientras que muchos miraban a mi nuevo amigo diciéndole cosas sexuales, me percate que en la misma celda había un preso trigueño simpaticón muy masculino, ese preso no dejaba de mirarme y cuando empezamos a pasear por el pabellón el andaba detrás tratando de no mostrar que nos seguía.

Había presos muy guapos otros hasta las patas y otros con pinta que daban miedo, me gusto uno y le hice la conversa, a lo que me dijo que no estaba interesado, así que entramos en otra celda y mi amigo entre conversas y risas dicen mi amiga es una bebita y todos los de la celda voltearon y se me acercaron, sus miradas cambiaron, se notaba que estaban con ganas de montarme y me decían si quería uno por uno pasaba a la cama, cerraron la cortina y uno por uno paso, en una de esas vi que alguien abrió la cortina disimuladamente, era el chico que hace rato note que me seguía, pasaron 5 presos y después me dijeron que querían repetir  y mi amigo me había dejado solo, eso hizo que el miedo me invada y salí en busca de mi amigo, pero vi que estaba ocupado con otro, por lo que decidí meterme a la celda de quien fui a visitar y ahí estaba el chico, me escondí sentándome al fondo, pero el metía su cabeza una y otra vez, no era nada feo y su mirada trasmitía todos los deseos de conocerme.

Cuando vi que se retiro, iba irme cuando oigo su voz y me dice que me acerque a su cama, me siento tímidamente, me toma de la mano me mira a los ojos y me dice que no tenga miedo, que era muy lindo y que no tenía intenciones de hacerme daño, solo quería conocerme, conversamos un rato, a lo que me dice si quería echarme con él, yo accedí y se paro cerro la cortina y cuando me recosté, el hizo lo mismo por mi espalda y me dice al oído que quería darme un beso. Después del beso la verdad todo mi miedo se fue lo abrase y él me mantuvo entre sus brazos, sentí su sexo muy levantado y paso lo que tenía que pasar, lo interesante fue que cuando termino, realmente no termino, me volvió a besar y volvió a armarse la conversa, me conto como se sentía ahí, de su soledad y que buscaba querer a alguien, tanto así que cuando mi amigo re apareció y me dijo para ir a otro pabellón me negué y me quede con mi preso, lo cual hizo que sus ojos brillaran y me ponga preso de sus emociones, me sentía muy cómodo y hasta dormimos juntos, después se repitió el acto sexual 5 veces, cabe decir que el coito fue con protección, tampoco soy un loco para andar infectando a las personas aunque muchos lo podrían merecer.

Así empezó mi historia con este chico que nació en el callao y una parte de su vida en Brasil, en cuanto me despedí, quise preguntarle por que estaba dentro de la cárcel, a lo que él me dijo que si me contaba fácil no quería verlo más y que la verdad no quería dejar de verme.

Ambos empezamos así una historia donde ambos ocultábamos secretos  que la verdad no se en podría terminar todo.


Espero sus opiniones amigos.